Escondida entre mil armaduras esta mi alma. Mi frágil y vulnerable alma, que alberga toda mi melancolía. Escudo mas escudo, que crea sobre mi una pesada carga que no me deja, ni andar, ni respirar, no vivir.
Caminando por el mundo disfrazada con una furia ciega, que esconde una honda tristeza. Tristeza que deja marca en mi piel y en mi carne, tristeza que marca mi alma, tan melancólica, tan poética, tan eterna.
Alma llena de juventud y pasión, pero tiznada de negro, oscurecida por el dolor. Espíritu asustadizo, pero apasionado, que se contradice, que me contradice.
Vivir... vivir sin llegar a vivir.
Dolor... dolor perdido entre ventanas y puertas.
Amor... amor tan muerto y frió.
Abrir los ojos, quitar una a una las armaduras pesadas, dolorosas, afiladas. Peso a peso, libre de mi misma, libre de mi mal pensamiento. Exponer mi suave alma, que esta asustada, pero se hace la valiente. Dejar atrás la furia ciega, dejar volar la melancolía.
Derramarme como la pintura en un lienzo, motivando así mi creatividad. Mi sed de conocerme, conocerte, conocernos, conocer al mundo y sus rompecabezas complejos.
-No ver mas sombras borrosas-
No hay comentarios:
Publicar un comentario