Se colo por un rendija , como si fuera un rayo de Sol. Ilumino los corazónes de aquellos que le rodeaban, pero nunca termino de calentar el suyo, era incapaz de aceptar por completo el amor que los demas le ofrecian, se escondia dentro de un capazón de hierro, como si eso lo pudiera defender. A veces era un ave y volaba, otras un pez y nadaba.
Nunca nadie supo que fué de él, cuando se armo de valor y salío de su caparazón.
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